Desconexión (Reseña) – Neal Shusteman

Este libro está narrado en tercera persona, la mayoría de los capítulos están centrados en los protagonistas y la otra pequeña parte en los personajes secundarios, la historia se desarrolla tan rápido que no le da un pequeño respiro al lector.

La historia se orienta en tres protagonistas, Connor, Risa y Lev, quienes nacieron en un mundo diferente al nuestro. Después de la guerra, Estados Unidos ha establecido un tratado de paz, en el cual uno de sus términos es que toda vida tiene valor y que los bebés que aún no han nacido deben de por sí, venir al mundo. Sin embargo, los padres siguen teniendo la opción de realizar un aborto (o algo parecido), pero solamente cuando su hijo(a) tenga la edad de entre trece a dieciocho años.

El término “aborto” no es necesariamente adecuado, ya que, si no los consideran dignos o simplemente no los quieren, proceden a disociarlos de todo los ámbitos haciendo que estos dejen de existir como entidad. Todo esto se hace mientras estén en el rango de edad requerida, luego de los dieciocho no podrán proceder a la desconexión de sus hijos.

Connor, Risa y Lev son tres adolescentes que serán desconectados, Connor tiene dieciséis años y es muy rebelde, sus padres que ya están cansados de su comportamiento, indolentemente deciden que lo mejor es desconectarlo. Luego de esto, Connor duda de sí sus padres realmente han sentido una pizca de amor por él y escapa.

Risa es una chica muy inteligente que toca el piano, pero al no superar los estándares de perfección que pide el estado, además de ser huérfana y ellos mismos son los que la cuidan, deciden que lo mejor es desconectarla. Y Lev, él es el décimo de diez hermano y el menor de los protagonistas, como Lev vive en una familia muy religiosa que ha educado a sus hijos para que sepan que Dios debe tener una décima parte de lo que les da, y que por esto, lo saben que deben sacrificar a Lev y desconectarlo.

Los protagonistas se encontrarán y vivirán todo tipo de aventuras con tal de escapar de la ciudad y cambiar su vida por una mejor, hasta estar seguros de que luego de tener dieciocho años ninguno de ellos será desconectado.