La Pista de Hielo (Reseña) Roberto Bolaño

Situada en la ciudad costera de Z, en la Costa Brava, al norte de Barcelona, la pista de hielo oscila entre dos polos: un campamento y una mansión en ruinas, el Palacio Benvingut. La historia, contada por tres narradores masculinos, gira en torno a una bella campeona de patinaje artístico, Nuria Martí. Cuando la retiran repentinamente del equipo olímpico, un funcionario pomposo pero abatido construye en secreto una pista de patinaje en el arruinado Palacio Benvingut, utilizando fondos públicos. Pero Nuria tiene asuntos, provoca celos, y la pista de patinaje se convierte en una escena del crimen. Una misteriosa pareja de mujeres, una ex cantante de ópera y una niña taciturna a menudo armada con un cuchillo, aparecen también.

Un libro complejo, los capítulos cortos de la pista de hielo están hábilmente divididos con preguntas para mantener la tensión narrativa:¿Quién fue asesinado? ¿Quién fue el asesino? ¿Será capturado el asesino? Todas estas preguntas son respondidas y, sin embargo, La Pista de Hielo no es fundamentalmente una novela policíaca, o no exclusivamente; también tiene que ver con la corrupción política, el sexo, la experiencia de inmigración y la pasión frustrada.

Y es una crónica atmosférica de una temporada de verano en una ciudad costera, con sus vacacionistas, sus vagabundos, sus hombres de negocios, burócratas y trabajadores sociales.